lunes, 15 de octubre de 2012

La Ciega y el Publicista


Había una ciega sentada en la calle pidiendo limosna, con una taza y un pedazo de cartón en el que aparecía escrito una nota que decía: 
"Por favor, ayúdame soy ciega".
Un creativo de publicidad que pasaba por allí,se detuvo frente a ella y observó unas pocas monedas en la taza. 
Compadecido por la pobre ciega, tomó el cartel y sin pedirle permiso, le dio la vuelta, tomó un rotulador negro que llevaba y escribió otra nota.
Volvió a  poner el pedazo de cartón, sobre los pies de la ciega y se fue. Por la tarde, el creativo volvió a pasar frente a la ciega que pedía limosna, y observó que su taza estaba llena de billetes y monedas.
La ciega reconoció el sonido de sus pasos y le preguntó si había sido él el que había reescrito su cartel y sobre todo qué era lo que había escrito.
El publicista le contestó:
"Nada que no sea tan cierto como tu nota inicial, pero con otras palabras". Éste sonrió y siguió su camino satisfecho.
El nuevo mensaje decía: "Hoy es primavera y no puedo verla"

REFLEXIÓN:
Si el publicista no hubiera tenido la iniciativa de cambiar el mensaje, nadie se habría compadecido de la pobre ciega.
Hoy en día, pocas personas se arriesgan a empezar algún proyecto, en este caso el publicista pensó que sería buena idea cambiar la perspectiva de la vida de la pobre ciega.

En muchas ocasiones, pensamos que los proyectos con los que soñamos no llegaran nunca a producirse, bien porque los que hay a nuestro alrededor no nos apoyan, o porque tenemos miedo de los cambios que se puedan producir en nuestra vida.
Debemos tener una actitud positiva ante la vida y no dejarnos llevar por el miedo que nos produce cambiar y arriesgarnos a realizar nuestros sueños;porque con dedicación , paciencia y perseverancia todo llega a conseguirse.

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